LOS PILARES DEL YOGA

Yamas - Ética Social  |  Niyama - Ética Personal  |  Assana - Posturas  |  Pranayama - Respiración  |  Pratyahara  |  Dharana  |  Meditación  |  Kriyas externos

Yamas - Ética Social

Dentro de la tradición del yoga, los Yamas y Niyamas son los valores que han preceder todo trabajo en el mundo del yoga. En nuestra tradición serían los procesos internos y externos que todo ser humano hace para poder vivir en buena convivencia, armonía y equilibrio, tanto con él mismo mismos, como con los demás.

Yamas y Niyamas en la práctica, dan más profundidad al trabajo y mayor conocimiento de los diferentes niveles de conciencia que somos, como si fuéramos un gran puzzle hecho a piezas y el hacer el trabajo de Yamas y Niyamas te ayuda a conocer todas esas piezas, una por una, a profundizar en ellas, dándonos un reconocimiento profundo y actual de todo nuestro gran puzzle, o como si de un gran mapa se tratara. Así nos vamos reconociendo hasta abrirnos del todo a nuestro "gran mapa personal".

Yamas, su significado

Yamas son los valores básicos para una buena convivencia con todo nuestro entorno. Es contar con el otro para conseguir la armonía y el equilibrio en nuestras vidas. Es darnos cuenta que vivimos y convivimos rodeados de otras personas, naturaleza, animales.... Saber cuidar todo ese contenido que nos rodea y darles una connotación sagrada. Es tener como actitud gestos en la cotidianidad que se salgan de lo normal, dándoles la importancia y el valor real que tiene todo ese contenido. Estos son los Yamas. Los vamos a sintetizar en 5 Yamas. 

Yama asteya (No robar)

Reconocer el propio espacio vital y, a la vez, respetar el espacio de los demás.

Asteya es enfocar la vida material hacia un camino y ser capaces de transitarlo. Camino que nos pueda aportar base, raíz, estructura y calidad de vida en lo que podamos necesitar, desde los aspectos más materiales hasta en los aspectos profundos de revisión de nuestras raíces familiares, genética y energías relacionadas con los espacios, tanto físicos, como psíquicos, emocionales o espirituales

Yama brahmacharia (Dominio de los sentidos)

Equilibrio entre nuestras diferentes energías, es el poder especificar las diferentes energías de las que estamos hechos. Brahmacharia es poner conciencia en cada estado distino de la propia energía, y saber diferenciarlos: no es la misma energía la sexual, que la energía amorosa incondicional, o la energía que necesitamos para movernos físicamente, o la energía que necesitamos para pensar, reflexionar ... El reconocerlas y saberlas gestionar nos aporta una gran claridad y una gran simplificación en nuestras vidas!

Es también conocer la gran energía emanadora de toda la creación. Energía que está disponible y que podemos utilizar coherentemente, y así poder vivir desde esta fuente inagotable de vida.

Yama Aparigraha (No acaparar)

Desapego, apertura a lo no conocido, es el vivir desde la soltura (soltar, soltar lo conocido y abrirnos a lo que hay por conocer ...)

Aparigraha es también el poder dejarnos en manos de una fuerza mayor, como puede ser la intuición, la inspiración. Es esa percepción que, cuando está en nosotros, sabemos que no hay posibilidad de errar, que sabe más de lo que podemos saber nosotros. Ser capaces de "rendirnos" y ofrecernos a ser conducidos y guiados por esa energía. Eso también es aparigraha.

Yama Ahimsa (No violencia)

Es la capacidad de hacer el bien, sin violencia. Es la energía ya guiada y canalizada para poder dirigirla hacia un horizonte claro y conciso.
Es encontrar el equilibrio entre la fuerza vital impulsiva e incontrolable y el proceso que hayamos podido haber hecho para que esa energía tenga un buen fin. Una acción ya encaminada hacia horizontes concretos, sanos y eficientes.

Ahimsa es encontrar solución desde nuestro pensamiento reflexivo, y utilizarla para encontrar coherencia, servicio, poder y resolución hacia todo lo que signifique acción, tanto a niveles muy básicos, como muy profundos.

Yama Satya (Verdad)

Unión de pensamiento y palabra, hablar, comunicar desde lo que es auténtico, no desde la palabrería o desde la influencia de lo que nos rodea a veces, desde el buscar sentido a nuestra expresión, hablada y callada, pues no es sólo comunicar desde la palabra emisiva, sino también desde el silencio creativo y receptor de todo lo que me envuelve, exterior e interiormente.

Valorar el equilibrio entre el silencio y la palabra.

Niyama - Ética Personal

Dentro de la tradición del yoga, los yamas y niyamas son los valores que han de preceder todo trabajo en el mundo del yoga. En nuestra tradición serían los procesos internos y externos que todo ser humano hacemos para poder vivir en buena convivencia, armonia y equilibrio, tanto con nosotros mismos, como con los demás.

Yamas y niyamas en una clase de yoga nos dá motivaciones para adquirir dentro de la práctica un estado especial de conciencia, en donde encontrarnos con una cualidad de escucha mayor en todo nuestro ser. La escucha te precede dándote herramientas para poder conseguir mayor equilibrio emocional, psíquico y espiritual, por eso incorporar los yamas y niyamas en la práctica dan mayor profundidad al trabajo y mayor conocimiento de los diferentes niveles de conciencia que somos, como si fuéramos un gran puzle hecho a piezas y el hacer el trabajo de yamas y niyamas te ayuda a conocer todas esas piezas, una por una, a profundizar en ellas, dándonos un reconocimiento profundo y actual de todo nuestro gran puzle, o como si de un gran mapa se tratara y así, nos vamos reconociendo hasta abrirnos del todo a nuestro gran "gran mapa personal".

Niyamas, su significado:

Niyamas, básicamente también son 5, y nos ayudan a encontrar nuestra esencia, los valores que necesitamos para encontrarnos a nosotros mismos, para saber desarrollarnos como seres humanos y espirituales a la vez. Para tener como aprendizaje el sabernos poseedores de un gran potencial de amor, energía y sabiduría y poder desarrollarlo, y actualizarlo en el día a día.

Niyama Tapas (Austeridad: coherencia entre pensamiento y acción)

Constancia, voluntad, no dejarse llevar por la inercia de las cosas. Tener empuje para en un momento necesario, saber sobrepasar un límite. Tapas nos aporta jovialidad, juventud en el sentido de tener la fuerza necesaria para hacer ¡lo que queremos hacer!

Tapas es energía en movimiento, fuerza creadora materializada, disponible para todo lo que necesitemos. Es tener en disponibilidad vida en acción!

Niyama swadhyaya (Autoobseración: estudio de uno mismo)

Interiorización, búsqueda del propio yo. A partir de la máxima que dice: "el verdadero cariño empieza por uno mismo" .

Estudio de uno mismo, partir de un trabajo de reconocimiento y valorar el mundo interior.

Abrirnos a nosotros mismos.

Revisar nuestro mundo interiory exterior, hasta que se puedan fundir y unificar, y se pueda vivir la experiencia de yoga, que significa unión, unión de contrarios, de opuestos, integración de todos los diferentes niveles de conciencia.


Niyama Saucha (Limpieza)

Limpieza, cuidado consciente del cuerpo físico, limpiarlo tanto desde el exterior( práctica de asanas, aseo personal etc.) Y también limpieza desde el interior, pranayamas, kriyas, visualizaciones, alimentación depurativa,etc.

Cuidado consciente de como pensamos y sentimos, cuidar nuestro pensamiento y nuestras emociones.

Niyama Samtosha (Satisfacción)

Alegría incondicional, sentirse a gusto con la realidad que nos toque vivir, no como una aceptación pasiva,  sino como una atención activa en donde pongo mi energía en aquello que soy.

Felicidad que no viene de los impulsos del exterior, es felicidad interna , procede de la misma fuente de Amor incondicional que somos.

Niyama Iswara-Pranidhana (Entrega)

Su significado es la entrega hacia lo transpersonal.

Es el ofrecimiento de nosotros mismos a la fuerza Creadora.

Entregarse a la Sabiduría de la incertidumbre, sabiendo que estamos conectados con una fuente de Amor, que nos provee de todo lo necesario, de todo lo que podemos necesitar a todo nivel de conciencia, arriesgarnos a confiar en saber que el sentido profundo de la vida es descubrir que somos chispas de luz divina, o polvo de estrellas como dicen los científicos, que pertenecemos tanto a la madre tierra como al padre cielo-Universo.

Assana - Posturas de Yoga

Assana: es una postura en la que intervienen los alineamientos, la actitud, la atención, la energía, la voluntad y el dinamismo.

En cuanto a la estructura corporal, en las asanas intervienen dos tipos de músculos:

  • Los estriados, rojos, que tienen la función de estiramiento y tonificación. Son los responsables de mantener el espacio en las articulaciones para que puedan trabajar bien y mantenernos en salud articular.
  • Los músculos lisos: incidimos en ellos para relajarlos y vitalizar los mismos. Estos músculos están más en contacto con los órganos internos, como son el estómago, hígado, bazo, intestino, etc.

Las posturas de yoga tienen un ritmo, dinamismo y un orden de ejecución. Al realizar las posturas, se despierta una inteligencia somática. Se moviliza el tejido conectivo del cuerpo, las fascias, que nos permiten sacar y disolver parte del estrés emocional almacenado en los tejidos. El dinamismo en la sesión de yoga ayuda que nuestra mente no divague, que la inercia del cuerpo no nos atrape y nos haga vagos. El cuerpo por sí mismo tiene mucha inercia, es la mente la que manda sobre el cuerpo.

La práctica de las asanas, su secuencia y duración en las posturas tiene un efecto físico, emocional y mental. Estimula nuestra voluntad y permite que el córtex prefrontal tome las riendas de nuestra vida. Un cierto dinamismo en la práctica de las asanas nos permite tener la atención despierta. El esfuerzo y la voluntad hacen que podamos estimularnos, disolver tensiones acumuladas y equilibrarnos, para ir más allá de lo que pensamos que son nuestras posibilidades.

Una dimensión quizá poco explicada en la práctica del yoga es la atención y el sentido propioceptivo. En los primeros 7 años de vida se forma el sistema sensorial, que nos permite tener conciencia de nosotros mismos y de nuestro entorno por medio de los sentidos. El sentido propioceptivo es lo que nos hace decir "estoy bien, me siento bien", podríamos decir el sexto sentido. La conciencia propioceptiva nos hace estar más atentos para reconocer qué conductas, hechos, emociones, etc., nos interesa mantener y cuáles no.

En las posturas de yoga, el trabajo de poner la atención es habitual, tiene un gran beneficio en nuestro equilibrio psicofísico. Cuando podemos dirigir la atención empezamos a experimentar la libertad interna. Podemos cambiar voluntariamente nuestra percepción de lo que está sucediendo. Un entrenamiento que podemos utilizar en la vida diaria.

En la sesión de las asanas la atención la podemos focalizar en diferentes partes del cuerpo: cómo respiramos, cómo cambia nuestra experiencia según la postura que hacemos, como se disuelven nuestras preocupaciones, etc. Trabajamos la atención focalizada mientras mantenemos una atención difusa, más centrada en el entorno. La atención nos permite desvelar la energía que está en los músculos, órganos, chakras. Nos hacemos amigos del cuerpo, el aspecto más denso, y de la mente, aspecto más volátil. Así pues las asanas y la disciplina del Yoga en conjunto, ayudan a que el binomio cuerpo-mente se mantenga integrado y poder vivir, así, la paz y la alegría de nuestro Ser.

La respiración calmada es imprescindible en las posturas. Al realizar las posturas de yoga, podemos distinguir entre esfuerzo y tensión. El esfuerzo es energía dirigida en una dirección. Entonces hay una expansión de la conciencia desde el aspecto más somático a la claridad mental y calma interior. Cuando hay tensión en las posturas, también hay tensión en la mente, la respiración es superficial, la atención pierde capacidad de amplitud y aumenta la dispersión.

Necesitamos dar una pincelada a la actitud. Quino, el autor del cómic de Mafalda dice en una viñeta "Lo ideal sería tener el corazón en la cabeza y el cerebro en el pecho. Así pensaríamos con amor y amaríamos con sabiduría ". Las asanas son como Mudras, gestos con significado, indican un tipo de energía y un tipo de vivencia. La mente y el corazón deben hacerse presentes en las asanas. Muchas asanas tienen nombres que representan animales y actitudes personales. Por ejemplo: Virabadrasana I: El guerrero nos invita a la valentía, a superar las dificultades con voluntad. Es una postura que te devuelve el optimismo. Al realizar el Assan con esta actitud, el beneficio va mucho más allá del aspecto físico, energético y mental. Si, en cambio, realizamos Halasana, la actitud es completamente diferente. Es una invitación a la interiorización. La postura nos ayuda a un cambio de estado mental. Cuerpo y mente son un continuo de conciencia: lo que los yoguis ya conocían ahora lo reconoce la ciencia.

Al terminar la práctica de las asanas se hace siempre Savasanna, postura del muerto. "Aquel que pone todos los sentidos hacia su interior, en reposo y se sumerge en un universo de quietud, conciencia y bienestar". En la relajación se recoge lo que se ha sembrado en la sesión.

Tras la sesión de Yoga, es un buen momento para hacer la práctica meditativa y reponer en nuestro Ser, que no tiene palabras, que es pura vivencia de la Vida en mayúscula.

El Yoga es una filosofía de vida, una disciplina para vivir mejor. Hay que practicarlo con profesores de yoga que estén comprometidos con ellos mismos y transmitan la experiencia que viven.

Nuestra cultura es muy visual y eso nos puede hacer confundir, al ver o hacer posturas aparentemente perfectas sin experimentar el trabajo de atención y actitud en la postura. Las asanas, nos dan la fuerza, el relax, la atención y la comprensión que nos acompaña mientras tenemos un cuerpo físico. En Yoga consideramos el cuerpo como elemento tamásico, movido por la inercia. Si la mente no le ordena o sugiere algo, el cuerpo no se mueve. La mente, en cambio, por su naturaleza, es inquieta, rajàstica, decimos en Yoga. Cuando la mente penetra el cuerpo, éste se pone al servicio de la mente y es un buen compañero de camino. La mente, al penetrar en el cuerpo, se reconoce, se hace práctica, se tranquiliza y recupera su dimensión de sabiduría. El aspecto tamásico y rajàstic se complementan con la parte luminosa de sattvico. La claridad, la confianza profunda en la vida, la paz fruto de estar en contacto con la parte más genuina de nosotros mismos, allí donde el corazón y la mente hablan el mismo lenguaje.

Las asanas disuelven las tensiones acumuladas en los músculos, tejidos conectivos, órganos, glándulas, etc. El sistema energético de los chakras armoniza y vivifica, el estado mental se clarifica y la atención se mantiene despierta y relajada. Pero el Yoga no  es sólo mover el cuerpo o buscar una salud psicofísica.

Es la actitud, fruto de Yama y Niyama, el Conocimiento de lo Real en nosotros, y vivir en el presente lo que hace que el Yoga tenga su efecto en nuestro Ser. En Yoga sabemos que no somos un cuerpo, lo conocemos, para estimular la energía vital. Es un camino de autoconocimiento, de libertad mental y de realización espiritual.

Entramos dentro de nosotros, apagamos la actividad de los sentidos y mantenemos la actitud de presencia, Ser, Aquí, Ahora.

Pranayama - Respiración en el Yoga

La respiración está constantemente presente en nuestra vida.
Venimos al mundo con una inspiración y salimos de el con una exalación.

La respiración nos llena de energía. Contribuye a la oxigenación de la sangre, tejidos, órganos ... Está presente en el metabolismo de nuestro organismo. Establece permanentemente un vínculo entre el exterior y nuestra vida psíquica.

El ritmo de la respiración está en constante cambio adecuándose al medio, a nuestra actividad y otros procesos internos como emociones, estrés, estados de ánimo, etc.

Si estamos atentos a los cambios de nuestra respiración nos daremos cuenta de que está habiéndo un cambio mental y emocional.

Cuando la respiración cambia su ritmo en respuesta a emociones, pensamientos y estados estresantes, aumentan los niveles de ácido láctico, adrenalina, cortisol .... en sangre, los cuales a su vez están manteniéndo esos mismos estados que los han generado.

La función respiratoria es la única del sistema vegetativo que obedece a voluntad, de ahí la importancia de volver a un patron de respiración rítmico y tranquilo para equilibrar nuestras emociones y la mente, y liberar esas sustáncias en la sangre que nos dejan atrapados en un determinado estado.

Prana significa aliento, respiración, vida, vitalidad, energía o fuerza.
Ayama significa alargamiento, extensión, ensanchamiento, longitud, amplitud, regulaciones, prolongación, contención o control de la respiración.

Prana es la energía que impregna el universo a todos los niveles.

Es energía física, mental, intelectual, sexual, espiritual, cósmica. Toda energía vibrante es Prana.

Ej. energias físicas como: calor, luz, gravedad, magnetismo, electricidad.
Prana es la energía oculta o potencial en todos los seres y que  viene liberada en grado sumo en momentos de peligro.

Es el motor primario de toda actividad.

Es la energía que crea protege y destruye.
El vigor, la potencia, la vitalidad, la vida y el espíritu son formas de prana.

Pranayama, no es una mera respiración habitual y automática para mantenernos con vida.
Es la entrada y salida controlada de la respiración en una postura firmemente establecida.

El pranayama permite nutrir de prana el cerebro y el organismo, favoreciéndo el equilibrio de los nervios, el buen funcionamiento de las funciones cerebrales, la claridad y calma de la mente y el equilibrio de las emociones.

Otros beneficios: aumenta la capacidad pulmonar. Ensancha la caja torácica.
Hace que el aparato respiratorio funcione de forma óptima. Mejora el sistema circulatorio, lo cual favorece los procesos de digestiones y eliminación.

El Pranayama es el corazón del Yoga.
Extraido de "Luz sobre el Pranayama" B.K.S. Iyengar.

Pratyahara - Abstracción de los sentidos

La vida cotidiana estimula los sentidos hacia el exterior, gracias a ellos tenemos interacción con el mundo que nos rodea, conocemos el entorno, tenemos una vida comunicativa con los demás y no nos sentimos aislados. Los sentidos nos dan una información que nos permite aprender a vivir como personas en equilibrio, poder crecer sanamente y socialmente.

Cuando pretendemos equilibrar nuestra vida hacia el mundo con un conocimiento interior, necesitamos desarrollar la introspección, espacio meditativo. Un aprendizaje que el yoga le da mucha importancia para el equilibrio psíquico- mental y espiritual de la persona.



El proceso de saber interiorizar los 5 sentidos y experimentar un mundo en nuestro interior se le llama Pratyahara. Los sentidos del tacto, oído, gusto, olfato y vista, les damos un giro de 180 grados para que aprendan a mirar y experimentar hacia el interior de nosotros mismos, y así reconocer nuestra riqueza y experiencia interna.

Este aprendizaje nos ayuda a equilibrar la balanza de actividad–descanso en nuestra vida. Cuando nuestros sentidos, están receptivos a la acción-reacción de nuestro mundo cotidiano, creamos impresiones y recuerdos, que nos influencian en la manera de actuar, pensar y sentir.

Con el adiestramiento de pratyahara, aprendemos a Estar. Nuestros sentidos se mueven en un espacio de actividades externas-internas manteniendo un equilibrio en nuestro Ser. El resultado es una experiencia en el mundo mucho más completa y más integradora.
Ese aprendizaje se puede llevar a cabo en los momentos donde se practique el silencio, el recogimiento, la conciencia hacia el interior. También en la práctica de las assanas podemos ejercitar Pratyahara, cuando entre postura y postura hacemos un espacio de escucha y "sentimos" la postura, la interiorizamos. Hay técnicas específicas en yoga para ejercitar Pratyahara como el Yoni Mudra que equilibra el sistema nervioso por medio de tocar las terminaciones del nervio trigémino.

El Yoni mudra

Es un gesto que permite a una persona conseguir separarse del caos del mundo exterior existente.
Por medio de abstracción de los sentidos.
Yoni significa útero o matriz y este gesto es nombrado el Yoni Mudra, porque la persona que lo practica regularmente no tiene contacto con el mundo exterior, Como un bebé en el útero materno .Los yoguis al practicar este mudra visualizan todos sus chakras. También están en sintonía con sus sonidos internos. Las escrituras afirman que después de practicar el yoni mudra, las personas diestras escucharán los sonidos internos en su oreja derecha y la gente zurdos escucharán los sonidos en el oído izquierdo.

Pasos para practicar el Yoni Mudra
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Cubrir las orejas de forma segura con los pulgares
Colocar los dedos índices en los ojos, cubriéndolos.
Utiliza los dos dedos medios para ponerlos bajo los orificios nasales
Toca los labios con el dedo anular justo por encima del labio superior y el dedo pequeño debajo del labio inferior
Inhala y exhala lentamente.

Beneficios
Algunos de los beneficios de salud de yoni mudra incluye:
Alivia el estrés
Relaja y rejuvenece la mente.
Estabiliza el sistema nervioso, el estar en contacto con las terminaciones del nervio trigémino.
Mantenimiento de un estado de claridad mental y relajación
Consigue la tranquilidad mental y el desarrollo espiritual.

Dharana - Capacidad de atención y concentración

Dharana: Concentración estable y cómoda. Es la cualidad de fijar la mente en un punto. Tiene el sentido de enfocarse algo y mantenerlo. Puede ser un objeto, situación, persona, etc. Es imprescindible la abstracción de los sentidos.
El aprendizaje se consigue gradualmente. Des del Yoga decimos que, “es un trabajo para toda la vida fortalecer nuestra mente”, logrando así una serenidad y comprensión. Se experimenta la Presencia de estar aquí y ahora. La práctica y la técnica junto con una actitud adecuada ayuda a acallar la mente y a hacernos la vida más fácil.

Es un proceso donde aparece un -Observador- que mira toda actividad mental y sensorial. Potencia la cualidad de la atención, aumenta la capacidad de relativizar todos los contenidos mentales. Ese "gran ojo interior" que mira y no se implica en lo que ve y siente, es Dharana!

Meditación

La meditación es un espacio para poder detenerse y darse cuenta de lo que está pasando en nuestro interior. Una vez paras puedes observar en qué actitud vives lo que estás viviendo, y te permite tomar decisiones respecto a muchas cosas.

Es simplemente el ejercicio de estar presente, observando sin juicios.

La meditación nos permite abrir el espacio necesario para ver con mayor claridad.

Como estás mucho más sereno, y estás más centrado, las ideas fluyen.

Meditar es parar, para actuar, y no dejarse llevar por la inercia de la vida.

La meditación crea un firme eje desde donde nos abrimos a las dimensiones sociales y trascendentes.

Gran parte de los trastornos emocionales y físicos son alimentados, incluso producidos por el estrés y la ansiedad. Regalarnos unos minutos de calma al día practicando meditación, nos ayuda a superarlos.

Esta carga está depositada en nuestros pensamientos en forma de creencias y prejuicios, en nuestras emociones como afecciones y miedos, y en nuestro cuerpo físico, como bloqueos y disfunciones. Todos estos equilibrios están interrelacionados.

La práctica de la meditación nos ayuda a ser conscientes en estos procesos internos. Simplemente observamos lo que nos ocurre interiormente, sin responder, sin aplicar soluciones preconcebidas, abriendo una puerta, descorre el velo que nos separa de "estar bien" sentir como realmente somos. Esto tiene un efecto curativo, liberador, en nuestra vida. Nos hace sentir y relacionar mejor con nosotros mismos y con nuestros compañeros de viaje en la vida. Para ello necesitamos quietud y silencio en nuestra mente.

No hay objetivos. Sólo somos un ser que respira, nada más. No queremos nada, no buscamos nada. Recuerda: "Llega sin avisar, llega sin buscarlo." A medida que avances en tu práctica ves observando los intervalos entre inspiración y espiración. Los silencios entre pensamiento y pensamiento. La calma entre tensiones. Una presencia tranquila que crece y crece sin que tú hagas nada, nada más que respirar. Esta es la puerta, deja que se abra. No tienes nada que perder, no hay nada que temer. Todo está bien.

La meditación colectiva es un castillo que protege a todo aspirante, tanto al novato como al veterano. La meditación colectiva intensifica la energía de cada miembro del grupo, mediante el invisible intercambio vibratorio del magnetismo colectivo.

Resultados:

No se buscan, se encuentran como resultado de un práctica. El resultado no es imaginativo sino existencial, de paz y profunda alegría que inunda el corazón. No hay que ser impaciente, pues no hemos aprendido aún a tener el hábito de meditación. La regularidad en la práctica nos llevarán a vivir el presente aquí y ahora.

"En la silenciosa quietud de la mente surge lo que es eterna belleza. Llega sin avisar, llega sin buscarlo. Sin el ajetreo del reconocimiento ". (J. Krishnamurti)

Durante la meditación dejamos de poner la atención en las sensaciones que producen los sentidos y nos concentramos en el interior. Hacemos un espacio para el silencio. El resultado es una experiencia de paz, amor, alegría en el corazón y una serenidad en el vivir.

TÉCNICA:

Preparación:

  • Lugar: Tranquilo sin ruido. Coger el hábito de hacerlo siempre en el mismo lugar, así se crea una energía que favorece la meditación.
  • Ejercicios preliminares: Es bueno hacer algún ejercicio físico o asanas para sacar tensión en el cuerpo y ponerlo apto para la meditación. También cuando puedas es bueno bañarte antes.
  • Postura: Sentado en una silla, que los pies toquen el suelo o si es cómodo para ti puedes hacerlo sentado sobre un cojín en el suelo,  con las piernas cruzadas.
    Columna recta, pecho fuera, hombros atrás, barbilla adentro, las manos descansan sobre los muslos cerca del tronco, abdomen relajado y hacia adentro. Ojos cerrados dulcemente.
  • Respiración: Es bueno hacer un ejercicio de respiración que nos ayude a oxigenar, a eliminar tensión y aquietar la mente. Inspira contando de 5 a 15 o lo que puedas. Reten contando el mismo tiempo. Sacas el aire en el mismo tiempo de la inspiración. Repetir de 6 a 8 veces. Al terminar, dejar que la respiración se relaje, que se vuelva profunda, silenciosa y calmada.
  • Actitud: Es una actitud de reverencia al infinito, a la chispa de vida que hay dentro nuestro inalterable y siempre nueva. Es vivir el presente, aquí y ahora.

Atención:

  • Atención enfocada en la respiración. Ojos cerrados enfocados en el centro de la frente. Observamos la respiración sin forzarla. Graduadamente percibimos diferente la respiración. Somos observadores de los pensamientos, de las sensaciones sin implicarnos. La mente se va  aquietando en la respiración. Nos damos cuenta de que somos de una naturaleza espiritual. Después de un mínimo de 15 minutos pasamos a la percepción.

Percepción:

  • Dejarnos fluir. Escuchamos la Presencia en nosotros. La paz y fruición serán progresivas.
  • Puedes apaciguar el movimiento de tus pensamientos?
  • La meditación y la disciplina mental pueden cambiar el modo de trabajar del cerebro. Así lo han comprobado los investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison (EE UU) que desde 1992 realizan un estudio en colaboración con el actual Dalai Lama y otros monjes budistas muy experimentados en el arte de la meditación.
  • Los últimos resultados de este estudio, liderado por los neurocientíficos Antoine Lutz y Richard Davidson, han sido publicados en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences'

Kriyas externos

YOGA es una ciencia milenaria que ofrece herramientas prácticas para la salud, el bienestar y el desarrollo del potencial humano.

El Hatha yoga ofrece medios para cuidar tanto de la salud celular como de la salud del ser.

Para que una célula viva en salud, debe tener acceso a los nutrientes necesarios, y a la vez ha de poder eliminar fácilmente las toxinas que genera el metabolismo celular.

El cuerpo físico está separado del entorno por la piel a nivel externo y por las mucosas a nivel interno en contacto con el aire que respiramos mucosa nasal y pulmonar, y la mucosa digestiva en contacto con los alimentos, fármacos y sustancias que ingerimos.

 La ciencia yoga ofrece Kriya externos para mantener la salud y a la vez favorecer la eliminación de toxinas: